Historia

Este templo fue construido a finales del siglo XIV o principios del XV, si bien fue reformado en el XVI y el XVIII. Podría estar edificada sobre los cimientos de una primitiva iglesia visigoda. Presenta una sola nave con arcos transversales de medio punto, cubierta por estructura de madera, y capilla mayor formada por un tramo recto y otro poligonal con bóveda de nervaduras. En el lateral izquierdo figura una portada constituida por arco de medio punto flanqueado por columnas toscanas sobre pedestales, que corona un frontón recto con pináculos. A los pies se abre otra, de factura más sencilla. Una esbelta torre se erige en el muro izquierdo; su base es mudéjar, aunque está rematada por un campanario barroco. Del mismo estilo es el retablo mayor, que preside una imagen de la Inmaculada. Pertenece a la escuela de Martínez Montañés, y de ella sólo se conservan la cabeza y las manos, siendo el resto del cuerpo del siglo XX, en concreto, de Antonio Izquierdo. En el retablo figuran también San Buenaventura y San Juan Bautista, que flanquean a la titular. Una de las piezas más interesantes es el recién restaurado San Sebastián, magnífica talla del XVI atribuida a Gaspar del Águila.

En el mismo retablo se ubica la pequeña imagen de la patrona, la Virgen de la Estrella. La imagen primitiva, mucho más antigua, desapareció misteriosamente hace años. Al parecer era una pequeña obra de terracota, probablemente de Pedro Millán. Destaca también el retablo dedicado a San José, del XVII, así como un zócalo de azulejos de cuenca del siglo XVI que reviste el presbiterio. En la sacristía encontramos, además de diversas piezas orfebres, un Crucificado de principios del XVII. ESCAPARATE: Tesoros de la Purísima Concepción Entre las piezas de orfebrería que conserva la parroquia podemos encontrar algunas muy interesantes. Destacan, en este sentido, tres cálices de plata realizados en el siglo XVIII, así como una custodia de finales del XVI o principios del XVII. El milagro de los bueyes Aunque hasta 1601 la patrona fue la Inmaculada Concepción, Nuestra Señora de la Estrella lo es a partir de esa fecha por aclamación popular de la villa. Y es que la devoción de los vecinos por ella es tan grande como pequeña su imagen. Cuentan que hace siglos un vecino de Gerena encontró en el término de El Garrobo una imagen de la Virgen en una encina; decidió llevársela a su pueblo transportándola en un carromato de bueyes. Emprendió el camino, pero, al llegar al límite de las tierras de El Garrobo, los animales se pararon y fue imposible volver a hacerlos caminar.

El gerenense comprendió que Nuestra Señora de la Estrella quería quedarse en aquel lugar y se marchó. Así nació el cariño hacia la Virgen. Pero no se convirtió en patrona hasta algún tiempo después. Al llegar noticias a la villa de una epidemia de peste que asolaba la comarca, los vecinos se encomendaron a ella. Dicen que la terrible enfermedad pasó de largo debido a su protección. Desde entonces, el pueblo, agradecido, le dedica una romería el último sábado de agosto. La romería de Fuente Abades La romería de la Virgen de la Estrella es la fiesta religioso-popular más importante de El Garrobo, ya que durante la Semana Santa no tienen lugar las tradicionales procesiones de penitencia. Sin embargo, hace siglos existieron al menos tres hermandades desaparecidas hoy en día, entre las que se encontraba la Vera-Cruz, que era una de las más antiguas de Sevilla. La romería, en cambio, ha perdurado en el tiempo. Se celebra el último sábado de agosto en el paraje de Fuente Abades. Las calles se adornan con luces y farolillos y participa todo el pueblo.